Leyenda de los aluxes

Los Aluxes (se pronuncia Alushes) eran seres pequeños que fueron creados antiguamente a base de barro virgen. Su fin era proteger las tierras de sus dueños, proporcionarles buenas cosechas y espantar a los desconocidos, por lo que eran ocultados en los terrenos. Los creadores de Aluxes les hacían ofrendas y oraciones para que fueran fieles con ellos.

Que son los aluxes

Los Aluxes tenían una apariencia similar a la de un niño, por su tamaño pequeño, pero tenían cara de demonio. Vestían sombrero y alpargatas, y algunos hasta venían acompañados de un perro creado a base del mismo barro virgen que ellos. Muchos aseguran que los Aluxes (también conocidos como los duendes mayas) son descendientes del enano de Uxmal, perteneciente a otra leyenda maya, que cuenta la historia de un enano que también fue creado a base de barro.

Por otra parte, cuando un propietario vendía su tierra a un nuevo dueño, los Aluxes se les aparecían a sus hijos y los asustaban, por lo que sus padres debían complacer a los guardianes ofreciéndoles comida, miel, cigarros o pozol. Solo de este modo, los reconocían como sus nuevos dueños y eran traviesos únicamente con los desconocidos.

Leyenda de los aluxesNo obstante, otros dicen que a los primeros Aluxes debían creárseles sus viviendas propias, pero como eran seres muy testarudos, al cabo de siete años, sus puertas debían ser selladas o intentarían actuar en contra de sus dueños adoptivos y todos quienes estuvieran relacionados con ellos.

Entre los castigos propiciados por estos seres míticos se cuentan altas fiebres, malestares, delirios y los llamados “malos aires”, que debían ser curados por un H’men experto, o de lo contrario el curandero podría correr el riesgo de ser infectado por los mismos males que el paciente.

La creencia popular es que los Aluxes aún cuidan de los pueblos mayas y que algunos de los originales se encuentran en Samulá y Dzitnup, regiones muy cercanas a Valladolid. Se dice que estos duendes nocturnos aún aparecen en la actualidad, pero como seres de luz y que son buenos con quienes son buenos con ellos; sin embargo, no todos pueden verlos puesto que estas criaturas son muy hábiles y ligeras, por lo que encuentran la manera de esconderse fácilmente.